Manuel Jesús Roldán y Claudia Conde siempre habían pensado en acoger, pero no terminaban de decidirse. El miedo fue lo que durante años les impidió dar el paso. Hasta que un día, tras ver las noticias sobre la guerra de Ucrania, Manuel Jesús le hizo a su mujer una pregunta que lo cambió todo: “¿Por qué a un niño de Ucrania sí y a uno de aquí, de España, no?” Claudia le miró y respondió sin dudar: “Pues es verdad”.
Después de doce años pensándolo, se convirtieron en familia acogedora. La familia contactó con la Fundación Márgenes y Vínculos y asistió a nuestras charlas informativas y comenzó el proceso. Su vida ha cambiado radicalmente. Los dos acogimientos vividos les hacen hablar con serenidad y emoción de una experiencia muy valiosa.
“Al principio teníamos miedo”, confiesa Claudia. “Miedo a no hacerlo bien, a encariñarnos demasiado… Pero te das cuenta de que lo que más necesitan estos niños es cariño”, añade. “El primer día llegan con esos ojitos tristes, asustados, y poco a poco les ves cómo cambian. Les brillan los ojos, se sienten seguros… y eso es lo que más te llena”, explica.
Manuel Jesús asiente y añade: “Atención. Eso es lo que más necesitan: que juegues con ellos, que estés pendiente, que sientan que importan”, agrega. No hace falta ser un tipo concreto de familia. Cualquier tipo de familia es buena: monoparental, soltero, casado… todo el mundo es válido para el acogimiento familiar.”
La historia de esta familia es ejemplo de cómo una decisión valiente puede transformar vidas. Porque, como ellos mismos dicen, acoger no es solo dar un hogar: es dar presencia, cariño y tiempo.
Acogimiento.es es una campaña que cuenta con la financiación de la Consejería de igualdad, políticas sociales y conciliación, con cargo al 0,7 % del IRPF destinado a fines sociales, y con el respaldo de la Junta de Andalucía.

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